El Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Texcoco fue escenario de una emotiva ceremonia en la que nueve parejas contrajeron matrimonio y cuatro personas privadas de la libertad reconocieron legalmente a sus hijas e hijos, fortaleciendo sus vínculos familiares y otorgándoles certeza jurídica.

Durante el evento, organizado por la Secretaría de Seguridad del Estado de México, familiares acompañaron a los internos en una celebración que incluyó mariachi, comida y música en vivo, convirtiendo el momento en un símbolo de esperanza y reinserción social.
Rodrigo, quien es PPL y decidió casarse con Lorena, destacó la importancia de este paso, porque quiere y ama a su pareja, a quien igualmente agradece por estar con él en estas circunstancias.
“Para mí es una decisión muy importante, porque la amo, porque ella está conmigo en cualquier situación, en cualquier circunstancia, y por eso decidí casarme con ella”, mencionó mientras observó muy feliz a su ahora esposa, con quien compartió cinco años de relación y ambos tienen una pequeña, fruto de ese amor a pesar de las barreras.
Las autoridades destacaron que este tipo de acciones buscan fortalecer a las familias y brindar nuevas oportunidades para que las personas privadas de la libertad reconstruyan su proyecto de vida.